IMG_4556

Recientemente he impartido 4 sesiones en las que hemos combinado aspectos claves en la atención al cliente combinados con unas buenas técnicas de ventas que ayuden a vender y más y mejor en un comercio.

Es fundamental que entendamos que para para vender es necesario modificar nuestros hábitos tradicionales que no siempre aportan los buenos resultados que serían deseables y cambiarlos por nuevas conductas, por nuevos comportamientos que, al hacerlos de manera repetida, se conviertan en esas técnicas de venta que nos ayuden a mejorar nuestros resultados.

Y en estos tiempos de modernidad, en los que se busca con tanta fuerza el innovar y ser creativos para podernos diferenciar de nuestra competencia, quizás deberíamos apostar por consolidar aspectos tradicionales que siempre han sido los que han generado éxito en los comercios.

IMG_4631

Reforcemos lo tradicional….

¿Qué tal si apostamos por una sonrisa que facilite ese primer contacto con el cliente? La sonrisa siempre ha sido una excelente arma de persuasión en la venta y en la atención al cliente. Una sonrisa tiene la capacidad de enderezar cualquier situación complicada que surge en el día a día. Una sonrisa es simplemente lo que hace que un cliente se convierta en fiel. Con el tiempo he descubierto que la sonrisa es la mejor técnica de venta que se puede implementar en el registro de cualquier vendedor.

Y todo ello acompañado de una educación exquisita. En los cursos de ventas y de atención al cliente que imparto detecto que, desafortunadamente, se están perdiendo los buenos modales que no solo deberían acompañarnos en nuestro trabajo, sino en nuestra vida general. Escuchar un «buenos días» dicho de una manera abierta, sincera y cómplice se convierte en una fantástica apertura de la interacción comercial. Un «buenos días» sería, en mi opinión, una gran técnica de venta. ¿O tú comprarías a alguien que es un maleducado?

IMG_4619

Quizás estés pensando que todo esto está muy bien, pero que atender al cliente es algo duro, que uno no siempre está de ánimo como para hacerlo, que además hay algunos clientes que no siempre son precisamente entrañables y amigables. Aparte, como no solo somos trabajadores, ocurre que también nuestra vida personal, para bien y para mal nos afecta en nuestro rendimiento. ¿Cómo podemos abstraernos de eso?

Es curioso, pero en una formación en ventas debemos también hacer ver a los alumnos que hay mecanismos que ayudan a que nuestra vida personal no afecte en negativo a nuestro trabajo. El primer paso es reconocer lo que pasa en nuestro cuerpo cuando tenemos emociones extremas y, a partir de ahí, ser conscientes de que podemos y debemos corregir estos efectos negativos, tanto para para nosotros como para nuestros clientes.

¿Eres capaz de detectar esa ansiedad que te ha provocado un acontecimiento en tu vida personal? Pues entonces potencia ese día una buena respiración abdominal que te ayude a controlarte mejor en situaciones complicadas. ¿Esto es fácil de gestionar? Obviamente es algo que lleva su trabajo y su esfuerzo, pero la buena noticia es que no es algo imposible de realizar.

Pero no me gustaría terminar esta fase de lo tradicional sin mencionar un aspecto de vital importancia. ¿Cuántas veces vamos a un bar y te dan la vuelta y el camarero se queda en silencio? ¿Cuántas veces nos vamos de un comercio, hayamos comprado o no, y la persona que nos atendió no dice un gracias? Hay que ser agradecidos con quien nos da de comer; y si no nos han comprado, simplemente sé agradecido con quien ha visitado tu comercio.

…. Sin olvidarnos de innovar

Y cuando tenemos bien asentada la base de lo tradicional, de esos valores comerciales que nunca se han de descuidar, llega el momento de sorprender y cautivar a nuestros clientes. Hoy en día, gracias a internet y a eso que se denomina la globalización, es más fácil y rápido que nunca el copiar: copiamos los productos de la competencia, copiamos los procesos de trabajo, copiamos la manera de colocar el producto en las estanterías, copiamos el precio…. ¿Pero es fácil copiar la buena atención al cliente? ¿Es fácil copiar un servicio excelente?

Nuestros clientes necesitan sentirse protagonistas en el acto de compra. Los clientes quieren sentir que el trato que les dispensamos es exclusivo. Nuestros clientes quieren vivir emociones en nuestro comercio. Nuestros clientes ansían sentirse importantes y valorados desde el momento que ponen sus pies en nuestro establecimiento. Nuestros clientes quieren sentirse escuchados en sus valoraciones, sugerencias y apreciaciones.

Por eso, la mejor técnica de ventas hoy en día es cautivar, seducir y enamorar a nuestros clientes. Nuestra función como vendedores, como personas que estamos en contacto con el cliente, es hacer una función de «cortejo» en el que «enamoramos» a nuestro cliente desde la base de la confianza. Nuestro cliente necesita sentir esa confianza: confianza en el producto, en nuestra empresa, en nosotros mismos.

A mis alumnas de estos cuatro cursos solo me queda deciros una última cosa: los productos que vendéis son realmente buenos; la marca a la que representáis es extraordinaria y vosotras habéis demostrado en estos cursos una actitud envidiables. Así que solo nos queda aplicar todas las técnicas de venta que hemos compartido y cautivar a todos y cada uno de vuestros clientes.

IMG_4568