Probablemente una de las profesiones que peor aceptación tienen entre el gran público sea la de telemarketing, es decir, personas que nos intentan vender algo por teléfono.

Lo más seguro es que si te menciono la expresión de telemarketing, lo primero que se te vendrá a la cabeza será esa llamada que te hicieron un día mientras dormías una siesta para ofrecerte un cambio de operador de telefonía, o todas las veces que tuviste que decir que no a la persona que estaba insistiendo en venderte algo y a la que casi al final tuviste que contestar de malas formas.

 

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Lamentablemente no todas las personas que trabajan en este sector utilizan procedimientos éticos y honestos y han desprestigiado esta profesión hasta cotas inimaginables.

Pues bien: ¡Hoy quiero lanzar un alegato en favor de los miles de profesionales que se dedican a vender a través de un teléfono! Sí. La inmensa mayoría de los hombres y mujeres que se ganan la vida vendiendo a través del teléfono son magníficos profesional que desarrollan su trabajo con profesionalidad y excelencia.

 

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Por eso, hoy quiero dar una serie de consejos a estos vendedores:

  1. Tus clientes necesitan sentir calidez en tu voz. Necesitan saber que les atiende una persona y no es una máquina quien les habla de manera artificial.
  2. Tus clientes quieren un trato educado por tu parte. Quieren sentir el respeto y el trato formal y exquisito.

  3. Recuerda que lo más seguro es que hagas una llamada a tus clientes sin que ellos esperen esa llamada, por lo que hay inmensas posibilidades de que recibas un no por respuesta.
  4. La venta es como el juego: ¡cuantas más veces lo intentas más probabilidades hay de que te toque el premio!. Insiste, insiste, insiste…
  5. La venta necesita tener un método. Y la venta por teléfono no es una excepción. Aquellos profesionales que se apoyan en un método consiguen mejores resultados que los que se basan en la improvisación.
  6. No debemos confundir método con guión. Los guiones tienden a generar conversaciones artificiales y carentes de emoción y fuerza de comunicación.

  7. Cada cliente es distinto a cualquiera que hayas atendido antes. Lo que te funcionó con un cliente no necesariamente te tiene que funcionar con los demás. El mejor vendedor es el que se adapta a cada uno de sus clientes.
  8. Cuando hables por teléfono recuerda la importancia que tiene el control y manejo de tu respiración. Una mala respiración puede provocar un incremento de ansiedad en tu manera de atender y esa ansiedad es fácil que se derive a tus clientes.
  9. Haz ejercicios para potenciar todo lo que te ofrece tu voz: mejora tu vocalización, la velocidad a la que hablas y el volumen con el que hablas.
  10. Y, recuerda: ¡¡¡SONRÍE!!! Que la sonrisa sea tu mejor tarjeta de visita.