Cada vez que imparto un curso para mandos directivos intermedios, con independencia del sector en el que trabajen y de las responsabilidades que tengan, me encuentro con que determinadas personas encuentran serias dificultades para conseguir que sus equipos hagan lo que se espera de ellos.

Y, sin duda, el gran eje de mejora suele radicar en cómo utilizan sus habilidades de comunicación. Porque dejemos claro un punto de partida: SI NO COMUNICAS, DIFÍCILMENTE PODRÁS DIRIGIR DE MANERA EFICIENTE A TUS EQUIPOS.

 

 

Ahora bien, el gran problema que veo en muchos de los mandos a los que formo, no está en que no comunican, sino en que el estilo de comunicación o que la manera de comunicar no es la adecuada.

Y quiero compartir en este post, uno de los errores más habituales que he visto en la formación a mandos directivos, que es el de habla de una manera generalista.

Frases del estilo de “Tienes que prestar más atención” o “Así no vas a mejorar nunca” o “Sería bueno que hicieras este trabajo como los demás” suelen tener poco impacto en el equipo de colaboradores por su falta de definición.

Cuando decimos a un trabajador que “preste más atención”, ¿realmente qué queremos decirle?. Porque siempre que escucho esta frase, me da la sensación de que el trabajador se queda con más dudas que certidumbres.

¿”Presta más atención” significa que “debes coger esas piezas de dos en dos”? ¿O más bien significa que “debes respetar el método que te hemos dado de una manera automática? ¿O quizás significa que debes dejar las cajas apiladas en filas de 5 cajas?

Es evidente que cuando les decimos a nuestros equipos, de una manera concreta, clara y concisa lo que deben hacer y lo que esperamos de ellos, lo más lógico es que lo hagan bien, porque si algo he aprendido con los años es que los trabajadores, por norma general, quieren hacer bien su trabajo.

 

 

Por eso, los buenos mandos directivos son personas que hablan con variables definidas y no recurren a frases grandilocuentes que quedan muy bien cuando se dicen pero que no consiguen generar cambios en la manera de trabajar de nuestros equipos.

Así que, si eres un mando directivo, “presta más atención” a tu manera de hablar, y comunica ratios, comunica números, comunica adjetivos, acota y define lo que quieres transmitir y tú mismo verás los efectos en la manera de trabajar de tu equipo.