Algo que he ido comprobando en los últimos tiempos es que hay pymes que tienen una serie de procesos, procedimientos, métodos que, sin duda, más de una empresa grande querría tener en su ADN.

Tal es así que siempre he dicho que ser una empresa grande no significa ser una gran empresa, y que muchas pymes y micropymes se comportan como si fueran una gran empresa.

 

 

Lamentablemente, no todas las pymes se comportan como una gran empresa y, de hecho, lo que observo son una serie de prácticas que al final abocan al fracaso de esas pymes por la mala imagen de marca que transmiten, tanto a sus clientes, a sus empleados y a sus proveedores.

Hoy quiero compartir las 6 buenas prácticas que debería hacer tu pyme:

  1. Tus clientes son lo primero: son tus clientes los que deciden qué productos o servicios tienes que ofrecer; son tus clientes los que deciden en qué sobresales con respecto a tu competencia; son tus clientes los que deciden cuándo triunfas y cuándo fracasas; son tus clientes los que posicionan tu imagen de marca; son tus clientes los que deciden si eres una empresa referente o si eres una empresa más.
    1. CONCLUSIÓN: QUE TU SOBERBIA NO TE HAGA ESTAR POR ENCIMA DE TUS PROPIOS CLIENTES.

  2. Trata a tus proveedores y a tus empleados como tratas a tus clientes: algo que he podido comprobar en algunos comercios y empresas es que cuando vas a visitarles a “puerta fría” pensando en que puedes ser un cliente te tratan de una manera cordial y educada y eso desaparece en ocasiones cuando saben que eres un posible vendedor o proveedor. Y qué decir de estos dueños de pymes que tratan de una manera súper-mega-híper-educada a sus clientes y proveedores y luego son auténticos déspotas con sus empleados.
    1. CONCLUSIÓN: TU IMAGEN DE MARCA NO SOLO LA GENERAS CON TUS CLIENTES.

  3. Planifica… y actúa: ¿por qué en muchas pymes no dedican tiempo a planificar un plan de acción? ¿Por qué no son fieles a ese plan y dejan que pueda surtir efectos? ¿Por qué no son constantes en la aplicación de lo que diseñaron? Uno de los grandes males de las pymes son esos constantes cambios de plan de acción que hacen, lo que provoca que hagan una gestión por impulsos. Es evidente que la intuición, en algunos momentos, puede ser vital para el desarrollo de una empresa, pero cuando esto se convierte en algo habitual empiezan los problemas.
    1. CONCLUSIÓN: 90% DE PLANIFICACIÓN  Y 10% DE INTUICIÓN

  4. Éxitos pasados no garantizan éxitos futuros: todo lo que hemos vivido en este siglo XXI nos está indicando que las cosas cambian a un ritmo fulgurante, para bien y para mal. A mitad del siglo XX, cuando alguien abría una empresa y triunfaba, probablemente se estaba garantizando una estabilidad para los próximos 40 ó 50 años. Hoy en día, el triunfo te lo ganas día a día. El mercado es cada vez más exigente, la competencia es muy dura y todo se copia a una velocidad de vértigo.
    1. CONCLUSIÓN: MANTÉN INTACTA TU ILUSIÓN POR EL FUTURO.

  5. Es lógico que las pymes cuiden al máximo los procesos productivos y de distribución de sus productos y servicios. Igualmente es vital que las pymes diseñen con especial cuidado sus líneas de comunicación y de marketing, aparte de la línea de precios en la que queremos situar nuestros productos y servicios. ¿Pero las pymes españolas son conscientes de que, realmente, son sus equipos humanos, la principal ventaja competitiva que tienen frente a la competencia? ¿Realmente apuestan por la formación como factor diferencial frente a sus competidores directos?
    1. CONCLUSIÓN: CADA EURO EN FORMACIÓN, CONVIÉRTELO EN UNA INVERSIÓN DE FUTURO.

  6. Es indudable que cada autónomo y cada pyme puede hacer la “guerra” por su cuenta, pero habrá muchas posibilidades de que las empresas más grandes tumben todas y cada una de sus iniciativas. Por eso, es vital que entendamos que los tiempos han cambiado y que el networking entre pymes y autónomos es fundamental para llegar a nuevos clientes que de otra manera hubiera sido más difícil o, casi, imposible. Hoy en día, necesitas integrarte en grupos de networking organizado que te aporten nuevas posibilidades de acción.
    1. CONCLUSIÓN: LAS PENAS COMPARTIDAS PESAN LA MITAD; LAS ALEGRÍAS COMPARTIDAS SE SABOREAN EL DOBLE.