Según el Instituto de la Empresa Familiar se estima que el 89% de las empresas de este país son empresas familiares (un total de 1,1 millones) y si estos datos los extrapolamos a la Unión Europea, estaríamos hablando de un total de 17 millones de empresas del ámbito familiar (http://www.iefamiliar.com/cifras/1)

Visto lo anterior, no es de extrañar que el 75% de las organizaciones que me contratan para formación o para hacer consultoría y asesoría sean empresas familiares, lo cual hace que tenga una visión muy definida sobre las ventajas y desventajas de trabajar en una de estas organizaciones.

Hoy no me quiero detener en aquellos componentes diferenciales entre las empresas multinacionales y las empresas familiares, sino que con este post me quiero centrar en un aspecto por el que tarde o temprano todas las empresas familiares van a vivir: LA SUCESIÓN.

Este momento de la sucesión, en algunos momentos es tan traumático, que puede llegar a derivar en la disolución y finiquito de la empresa. En otras ocasiones, se viven momentos de indefinición en el traspaso de poder que hace que la organización vaya como barco sin rumbo y genere cierto desconcierto en todos sus “stakeholders” (empleados, clientes, proveedores, competencia, aliados). Y, en cambio, son muchas las empresas que aprovechan este momento para dar un impulso a su crecimiento y a su sostenibilidad en el medio y largo plazo.

Entonces, la sucesión de empresas familiares, ¿ES UN PROBLEMA O UNA OPORTUNIDAD? Probablemente la respuesta correcta sea que PROBLEMA Y OPORTUNIDAD.

Lo que a continuación voy a desgranar no pretende ser una receta mágica de cómo hacer una sucesión de empresa familiar, porque cada plan de sucesión es particular y necesita de su propio recorrido y protocolo. Pero, al menos, sí que considero que hay algunas pautas comunes.

 

tree-746617_640

 

PROBLEMA 1: DOS GENERACIONES AL FRENTE

¿Qué es lo que ocurre cuando coinciden las dos generaciones en la gerencia de las empresas familiares? Lo que suele pasar es que hay problemas constantes tanto entre ellos como entre los empleados, porque son dos visiones opuestas las que dirigen la empresa.

Igual de malo es no tener una visión a largo plazo de cómo queremos que sea la empresa en el futuro que tener dos visiones que sean distintas.

Los empleados, los clientes y los proveedores necesitan sentir que hay un rumbo claro al que se dirige la empresa, porque en el mundo empresarial la incertidumbre no es un buena compañera de viaje.

Por supuesto, igual de malo es que el padre y el hijo coincidan en la gerencia de la empresa, como el que todos los hijos quieran mandar y dirigir por el hecho de tener el apellido.

OPORTUNIDAD 1: UNA EMPRESA, UNA GERENCIA

PROBLEMA 2: TODO EN LA CABEZA

Las empresas familiares españolas abusan de no dejar las cosas por escrito: protocolos, métodos, procesos y procedimientos. Todo esto suele estar en la cabeza del que fundó la empresa y todo se hace de una manera intuitiva y “familiar”.

Tal es así, que cuando se les recomienda que deberían dejar pautado y por escrito  la información, suelen contestar que “no somos una multinacional y que aquí las cosas se hacen de una manera más normal”.

¿Qué es lo que ocurre en la sucesión? Lo más normal es que se pierda una cantidad importantísima de información porque es prácticamente imposible que la generación anterior pueda acordarse de todo y de describir de una manera sistemática el saber hacer a la generación venidera.

OPORTUNIDAD 2: LO QUE SE ESCRIBE LO PUEDE VER TODO EL MUNDO Y PERMANECE EN EL TIEMPO

 

shoes-505471_640

 

PROBLEMA 3: YA TENEMOS SUCESOR

Aún no he visto ningún artículo científico que demuestre que hay transmisión genética del carácter emprendedor ni empresarial. Así que la conclusión en este punto es fácil: que una persona haya fundado una empresa de éxito o que haya heredado una empresa y la haya convertido en un proyecto consolidado no garantiza que su sucesor vaya a conseguir los mismos resultados.

Hay segundas, terceras, cuartas y quintas generaciones de empresas familiares que son un auténtico despropósito empresarial, pero también las hay que son fantásticas y logran superar ampliamente lo que consiguieron sus padres y abuelos.

¿Dónde está la clave del éxito para las generaciones venideras? Tres puntos propondría de inicio: haber vivido el negocio familiar desde pequeño, haberte formado adecuadamente para asumir la sucesión y, por supuesto, sentir pasión por lo que haces.

Estos tres aspectos los considero necesarios, pero no suficientes para el éxito en una sucesión. Aparte añadiría el hecho de que las futuras generaciones hayan conocido otras empresas, incluso de otros sectores distintos al de su empresa, lo cual les permitirá entrenar la apertura y flexibilidad mental.

Y si no se cumplen, al menos, estas cuatro condiciones, recomiendo la oportunidad 3.

OPORTUNIDAD 3: NO SIEMPRE LA GERENCIA TIENE QUE TENER EL APELLIDO FAMILIAR

PROBLEMA 4: LOS QUE NOS RODEAN

Que tu padre o tu madre se apoyaran en determinadas personas de la organización y que fueran de su círculo de confianza no quiere decir que tengan que ser las personas en las que tú te apoyes.

Si problemático puede resultar decir a la generación anterior que debe abandonar el timón del barco, no lo es menos el hecho de tener que decir a buenos profesionales, que estuvieron en primera línea acompañando a la gerencia, que van a perder ese papel y que tienen que ser uno más.

No pretendo con esto decir que haya que dar un vuelco a las estructuras humanas de la empresa, porque pienso que muchas empresas familiares cometen el imperdonable error de ningunear a quien dio resultados durante años y lo relegan al ostracismo.

Lo único que quiero que quede claro es que cada gerente tiene que establecer su propio equipo de confianza y que ese equipo no tiene por qué ser el mismo que tenía la generación anterior.

OPORTUNIDAD 4: RODÉATE DE GENTE DE TU CONFIANZA

 

peacock-1723532_640

 

PROBLEMA 5: LA SOBERBIA TUMBA A LAS EMPRESAS

Es evidente que pertenecer a una empresa que lleva más de 30, 40 ó 100 años en el mercado garantiza un reconocimiento de marca entre los clientes que abre muchas puertas cuando queremos ir a vender nuestros productos.

No es lo mismo que yo cree una empresa de mayonesas en el año 2017 con el nombre de Mayonesas Huertas e intente acceder a presentar mi producto a las grandes cadenas de alimentación a que llamen desde el Grupo Ybarra, empresa familiar de más de 170 años. Sin duda, es Ybarra quien tienen todas las posibilidades de ser a quien reciban.

¡Pero cuidado! Que te reciban no quiere decir que te vayan a comprar. La marca, el prestigio y el recorrido de la empresa ayudan a vender, pero no lo es todo.

Aquellas empresas que creen que venden solo por el reconocimiento de marca, que caen en la tentación de creerse demasiado buenas, que basan todo en esa imagen de marca de prestigio y años, esas empresas suelen sucumbir frente a su competencia que se centra en reinventarse cada día y en definir productos y servicios actualizados a lo que el mercado demanda en cada momento.

OPORTUNIDAD 5: CADA DÍA ES IMPORTANTE EN EL DEVENIR DE LOS AÑOS DE UNA EMPRESA